Julia Ramírez Blanco,

Utopías artísticas de revuelta, Cátedra, 2014.

Utopías

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In 1993 a group of squatters occupies all the houses in east London’s Claremont Road in an attempt to prevent their demolition to make way for a new motorway. The place is filled with aesthetic elements that have been designed so that they can play a defensive role when the moment of eviction arrives: sculptures are turned into barricades.
In 1995, again in London, the Reclaim the Streets group starts to organize big illegal street parties that prevent the normal functioning of the city. For brief periods of time, they establish a regime of collective creativity where everything is free of charge. This kind of hugely performative celebration will expand until it joins forces with the antiglobalisation movement at the end of the decade.
After the enormous protests of Seattle in 1999, the “counter summit” format takes off, with protesters following the global elite’s international reunions and developing spectacular parallel events. In May 2011, a new form of protest emerges as a crowd takes over the Puerta del Sol square in Madrid, importing into Europe a form of acting that comes directly from the Arab Spring. The ‘Acampadasol’ sets up a whole city inside another, with its nursing stations, its vegetable garden and its arts committee.
‘Artistic utopias in revolt’ seeks to analyse the aesthetic and utopian dimensions of various forms of community activism. The book shows how dreams of a different kind of society sometimes manifest themselves in physical form, in contexts of political confrontation. And how, at times, its artistic forms provide the language to express the desire for collective change, the possibility of using other ways and means to handle the challenge of living together and inhabiting a common space.

Utopías artísticas de revuelta: PRESS

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En 1993 un grupo de personas okupa todas las casas de la calle londinense Claremont Road, tratando de evitar su demolición para construir una carretera. El lugar se llena de elementos estéticos que han sido pensados para cumplir funciones defensivas en el momen­to del desalojo: las esculturas se vuelven barricadas. En 1995, también en Londres, el colectivo Reclaim the Streets comienza a organizar grandes fiestas callejeras ilegales que bloquean el funcionamiento normal de la ciudad. Durante un breve espacio de tiempo, instauran un régimen de absoluta gratuidad y creatividad colectiva. Este tipo de celebraciones enormemente performativas van a ir creciendo hasta confluir a finales de la década en el movimiento antiglobalización. Después de las enormes protestas de Seattle, se hace célebre el formato de la “contracumbre” en el que la protesta transnacional persigue a los más poderosos en sus reuniones internacionales y desarrolla espectaculares eventos paralelos. En mayo de 2011, una multitud toma la plaza madrileña de la Puerta del Sol, llevando a Europa una forma de proceder que viene directamente de la Primavera Árabe. La “Acampadasol” configura toda una ciudad dentro de otra, con sus puestos de enfermería, su huerto o su Comisión de Artes. “Utopías artísticas de revuelta” trata de analizar las dimensiones estéticas y utópicas de diversas formas de activismo comunitario. En el libro puede verse cómo, en ocasiones, el sueño social se manifiesta de forma física, en contextos de confrontación política. Y cómo, a veces, lo artístico puede ser el lenguaje en el que se expresa la voluntad de cambio colectivo, la posibilidad de afrontar de otros modos y maneras nuestra vida en común.